Comunicación y Marketing

¿Qué es el marketing de eventos?

¿Qué es el marketing de eventos?

El marketing de eventos es una estrategia que consiste en promocionar un producto o servicio y aumentar el reconocimiento de su marca. También busca establecer vínculos más estrechos y emocionales con clientes, empleados y proveedores. Mediante este tipo de eventos, el consumidor puede conectar de forma más rápida con la marca e identificarse con ella. Sigue leyendo para descubrir su verdadera importancia. Y convierte tu pasión en tu profesión, con nuestro curso en Organización de Eventos y Congresos.

¿Por qué es importante el marketing de eventos?

El marketing de eventos es fundamental para cautivar a los clientes. Brindan la oportunidad de establecer conexiones entre la marca y la audiencia, mediante experiencias memorables. Y, a la vez, permiten comunicar y transmitir claramente un mensaje, en el momento oportuno.

Existen varias formas de comercialización de eventos y cada una puede cumplir perfectamente con los objetivos de un vendedor:

  • Construir relaciones más sólidas con sus usuarios.
  • Lanzar un nuevo producto. Es una buena forma para introducirlo a clientes potenciales.
  • Promocionar la nueva actualización de un producto o servicio ya existente.

Gracias a estas interacciones en persona, la marca coge protagonismo. Asimismo, se consigue perdurar en la memoria del consumidor y generar valor a largo plazo en las relaciones con clientes y socios. Además, son estrategias muy versátiles y efectivas para cualquier formato.

¿Qué permite la comercialización de eventos?

El marketing de eventos es una de las estrategias más útiles para las grandes empresas. A continuación, podemos observar todo lo que le beneficia a una marca:

Crear notoriedad

Los eventos permiten mejorar la imagen de las empresas, ganar posicionamiento y valor de marca. El objetivo principal consiste en crear experiencias que conecten emocionalmente con su público. Gracias a estas sensaciones positivas, se obtiene un recuerdo agradable y perdurable en la mente de los clientes potenciales y actuales.

Generar oportunidades de negocio

Organizar eventos permite interactuar con clientes y obtener leads que pueden convertirse en posibles ventas. Para que este paso sea efectivo, se aconseja definir y conocer en profundidad el público objetivo. Así, asistirán y participarán en el evento los perfiles que realmente nos interesen.

Conectar con el cliente

La mejor manera de obtener resultados es generando un importante engagement emocional con el público. Es decir, hay que ser capaz de captar su atención, de sorprenderlos, divertirlos y cautivarlos. De esta manera, ellos mismos compartirán su experiencia del acontecimiento a través de las redes sociales. Un buen consejo es enumerar la audiencia y las características del evento (timing, merchandising, expositores, etc.), y comprobar previamente si les puede aportar el valor que ellos buscan.

Relacionar y educar

Para que las personas participen en estos eventos, es fundamental crear networking y formación. Esto se obtiene considerando las diferentes motivaciones que pueda tener cada asistente. Es decir, la información debe ser interesante y ofrecer un valor añadido de aprendizaje a los usuarios. Además, hay que saber generar un ambiente que facilite la comunicación y la interacción interpersonal y grupal.

El ciclo de vida del producto y sus fases

El ciclo de vida del producto y sus fases

Los mercados están cambiando y evolucionando continuamente. Esto provoca que los productos tengan una vida limitada y que experimenten una evolución durante su ciclo de vida, desde que se lanzan hasta que se retiran. En este artículo hablaremos sobre un factor del llamado Marketing Mix: el producto. Si quieres aprender más sobre otros factores de esta rama del Marketing, fórmate con nosotros con el Máster en Marketing-Mix Internacional. 

¿Qué es el ciclo de vida del producto?

En el lenguaje de marketing entendemos el ciclo de vida de un producto como todas aquellas etapas por las que pasa un producto desde que se lanza en el mercado hasta que se retira del mismo. Podemos preguntarnos porqué los productos tienen un ciclo de vida siendo objetos y no seres vivos. Por ejemplo, si nos dejan escoger entre una máquina de escribir o una computadora para redactar un artículo o para hacer algún trabajo, ¿Qué escogeríamos? Probablemente la computadora. Antes la máquina de escribir era la única herramienta para escribir, si no querías hacerlo a mano, pero ahora la tecnología ha evolucionado y, por lo tanto, los productos también. Este es el claro ejemplo de que los productos no son del todo eternos. Los consumidores se van adaptando a los nuevos productos, a aquellos que resulten más cómodos, más eficientes y sofisticados.

Fases del ciclo de vida del producto

Las fases del ciclo de vida del producto son aquellas etapas por donde pasan los productos desde que se lanzan al mercado hasta que se retiran.

  • Introducción. La fase de la introducción corresponde al lanzamiento del producto al mercado. En este periodo las ventas del producto son muy bajas y los beneficios casi inexistentes. Pero tener beneficio o no no importa en esta fase, ya que el objetivo es dar a conocer el producto utilizando estrategias de publicidad y comunicación. Esta también es una etapa de incertidumbre, porque todavía no se sabe si el producto será un éxito o un completo fracaso.
  • Crecimiento. En la fase de crecimiento es cuando los consumidores aceptan el producto y las ventas empiezan a dispararse igual que los beneficios. Además también surgen competidores que intentarán diferenciarse de nuestro producto y conseguir una propia imagen de marca. El objetivo en esta etapa es adaptar el producto a la demanda y posicionarlo en el mercado.
  • Madurez. Durante la etapa de madurez, las ventas del producto empiezan a estabilizarse. El producto ya está consolidado en el mercado y los beneficios siguen presentes.
  • Declive. En esta fase las necesidades de los consumidores empiezan a ser otras, ya están saturados del producto y prefieren probar otros. En esta etapa las ventas empiezan a caer y, por lo tanto, los beneficios también se ven afectados. Detectar esta última fase es fácil, ya que no solo se ve en el hecho de perder ventas, sino también en la dificultad de retener clientes.

Como hemos dicho anteriormente, ningún producto es eterno, pero sí que podemos alargar el ciclo de vida de algunos productos. Por ejemplo podemos renovarlos, es decir mejorar el producto cambiando el packaging. También podemos sustituir el producto por otro con algunas mejoras. Por último también podemos ampliar la gama, es decir, lanzar al mercado un nuevo producto que complemente al producto existente.

El branding: significado, cómo gestionar una marca y tipos

El branding: significado, cómo gestionar una marca y tipos

Todo negocio tienen una marca, tanto si se ha planeado de una forma estratégica como si no. La cuestión es si se trata de una buena marca y cómo contribuye esta en el negocio. Pero puedes estar seguro de que eres una marca, y tienes que saber gestionarla adecuadamente. El branding es el proceso de definición y construcción de una marca mediante la gestión de todos los procesos gráficos, comunicacionales y de posicionamiento. Si quieres saber más sobre la construcción de marca, consulta el Curso de Branding e Identidad (Construcción, Gestión y Desarrollo de la marca). 

Qué es el branding?

El branding es la gestión de todos los elementos tangibles e intangibles que componen una marca. Su finalidad es construir y transmitir una promesa que llegará a muchas personas. Esto elementos incluyen la imagen corporativa de la marca, los colores empresariales, la identidad corporativa y las normas de la comunicación de la empresa. El objetivo del branding es crear una conexión con el público para influir en sus decisiones de compra. Para lograrlo extiende la marca al mercado, la posiciona como una referente y la ubica positivamente en la mente de los consumidores.

¿Cómo gestionar una marca?

Debes tener claro cuál es la personalidad de tu empresa y cuáles son sus valores para crear una identidad fuerte y coherente para llegar al público. Además, la estrategia de branding debe garantizar la promoción de tu marca para darle protagonismo y convertirla en una marca líder. Es importante distinguir las fases de la gestión y la creación de una marca:

  • Definir la estrategia: se trata de posicionar la marca y darle protagonismo. Por eso, una buena idea es realizar un análisis DAFO, detectar los insights, realizar un estudio de la competencia… Cuándo tengas toda la información del estudio es hora de definir una idea de marca, con una visión a largo plazo, liderazgo, compromiso y buena gestión.
  • Identidad de marca: ahora debes dar expresión a la marca. Debes ponerle un nombre, un logotipo, en definitiva, crear la identidad visual.
  • Dar a conocer la marca: debes definir un plan de acciones que incluya la comunicación, el marketing y todos los elementos que creas necesarios para crear el customer journey de la marca, por tal de tener en cuenta a qué clientes puedes dirigirte.
  • Gestión de marca: ahora ya es el momento de cuidar y gestionar la marca día a día, adaptándose a las circunstancias, detectando el comportamiento de la gente, analizando resultados…

Tipos de branding

  • Branding personal: consiste en trabajar tu propia marca personal.
  • Branding corporativo: enfocado al entorno empresarial.
  • Branding digital: se vale de las nuevas tecnologías y herramientas digitales para lograr sus objetivos.
  • Cobranding: consiste en una estrategia en la cual dos empresas unen sus marcas para explotarlas conjuntamente.
  • Rebranding: se refiere al proceso de modificar una marca que ya existe.
  • Employer branding: el objetivo de este tipo es que los trabajadores de una empresa sientan la marca como propia, la transmitan y se conviertan en embajadores de la marca.

 

¿Qué es el Visual Merchandising y cómo puede ayudar a mi negocio?

¿Qué es el Visual Merchandising y cómo puede ayudar a mi negocio?

En el momento que entramos en un establecimiento, nuestro cerebro capta un sinfín de estímulos sensoriales. Casi el 90% de esta información es de carácter visual. El escaparate y la decoración del local son elementos que hay que trabajar encarecidamente para garantizar la afluencia de clientes. Si te preguntas qué es el visual merchandising y por qué tiene tanta importancia a la hora de vender, te traemos la respuesta.

¿Te apasiona el escaparatismo y eres detallista hasta las trancas? Échale un vistazo a nuestro Curso de Escaparatismo y Visual Merchandising. 

¿Qué es el visual merchandising?

Probablemente te preguntarás qué es el visual merchandising y por qué le damos tanto bombo. Entendemos este concepto como el conjunto de técnicas de marketing enfocadas a la estética que se llevan a cabo en todo tipo de establecimientos. Ya sean tiendas, cafeterías u oficinas, podemos utilizar esta disciplina para aumentar la afluencia al local, entre otros. Las estrategias se adoptan de modo que despierten el interés del consumidor, motiven la compra y, además, mejoren la imagen corporativa de la marca.

Esto se consigue creando escenarios atractivos para el consumidor. Se utiliza la luz, los colores y otros elementos para crear un entorno único y atrayente.  Para lograr esto, debemos conocer a nuestro comprador. No sirve de nada que en una tienda de ropa lujosa se vista a los maniquíes de forma descuidada. Debemos ser consciente de qué recursos disponemos y qué elementos podemos combinar. Si nos informamos acerca de neuromarketing y aprendemos a identificar los deseos del consumidor, aún podríamos mejorar más nuestra labor. Por ello esta disciplina se combina muy bien no solo con la fotografía o el diseño, sino también con la psicología y el marketing.

El establecimiento se divide por zonas frías y calientes, en función de la afluencia en ese punto en concreto. El escaparate es una de las zonas más importantes, pues es la puerta de entrada y lo primero que ven los clientes al andar por la calle o entrar al local. Si el escaparate es atractivo y tiene elementos que llamen la atención, os aseguramos que tendréis mucho más éxito. También podemos realizar acciones de cara al público para que sea el cliente el que proponga un diseño innovador y creativo. En algunos locales, los concursos de visual merchandising son muy típicos.

El escaparate, el epicentro del local

Lo primero que ven los clientes al entrar en nuestra tienda es el escaparate. Tener nociones básicas de psicología nos ayudará a entender por qué las personas nos sentimos más atraídas por unos objetos o colores que por otros. Sin embargo, debemos tener en cuenta la tipología de nuestro negocio así como la imagen que queremos dar.

Para construir el escaparate, podemos informarnos sobre las tendencias de la temporada. Debes saber que hay que ir variando la apariencia de éste a lo largo del año. En tiendas de zapatillas deportivas, por ejemplo, hay campañas específicas cuando sale una colección nueva. Esta campaña se refleja en el escaparate, de modo que uno o varios de los elementos de la nueva colección estén presentes. Épocas como rebajas, Navidad o San Valentín también son momentos donde los locales adoptan cambios visuales relacionados con la ocasión.

Si lo que queremos es que el consumidor se fije en un punto en concreto, se recomienda utilizar los contrastes. Colores potentes y una iluminación característica son formas de atraer la atención del usuario. Podemos jugar con varios tipos de luces y sombras e, incluso, añadir objetos en movimiento. Algunas tiendas utilizan adornos que mueven alguna de las partes para atraer miradas curiosas e instagramers dispuestos a compartir vídeos en sus redes sociales.

De la misma forma, también podemos agrupar elementos que tengan relación entre sí. Esto generaría un paisaje equilibrado y coherente en cuanto a la parte visual. Por otra parte, también podemos jugar con el caos y hacer escaparates caóticos que inviten a observarlos e identificar todos los ingredientes presentes. De todos modos, no sobrecargues el espacio. Y si lo haces, hazlo bien. El cliente se podría sentir saturado y perdería el interés.

Un caso exitoso de lo más cibernético

En Londres, concretamente en Camden Town, hay una tienda de ropa futurista muy característica. Dos grandes estatuas de humanoides actúan como guardianes de la entrada. La tienda parece una discoteca psicodélica: iluminación oscura y ultravioleta, luces de colores y, por supuesto, música a todo volumen. Es uno de los locales comerciales imprescindibles que visitar. Y no para comprar, sino para observar el espectáculo de colores y formas. Este local es el perfecto ejemplo cuando hablamos de qué es el visual merchandising. 

Recuerda que, en un buen escaparate, ningún elemento se deja al azar.

Organización de eventos y protocolo: todo lo que necesitas saber

Organización de eventos y protocolo: todo lo que necesitas saber

Para que un acontecimiento sea todo un éxito, la organización de eventos se encarga de gestionar todos los aspectos acerca de este: el alquiler de espacios, permisos, logística… Además, cuenta con una «normativa», llamada protocolo, que establece unas reglas ceremoniales que definen la imagen de marca. Fórmate con el Máster en Gestión de Eventos, Relaciones Públicas y Protocolo y conviértete en un/a profesional de la comunicación.

Organización de eventos: una nueva profesión

La organización de eventos es, actualmente, una profesión que hasta hace escasos años no era reconocida como tal. La creciente evolución del mercado, así como el auge de acontecimientos de todo tipo, han propiciado la aparición de formaciones profesionales destinadas únicamente a esta labor.

La organización de eventos se encarga de diseñar, planificar y producir todo tipo de congresos, festivales, ceremonias, convenciones, etc. Algunas de las tareas de las que se encarga esta disciplina son las siguientes: definir el cronograma, contratar los espacios, desarrollar el presupuesto, tramitar permisos, supervisar servicios gastronómicos y transporte, etc.

Los eventos pueden ser muy variados: empresariales, sociales, no corporativos… Todos y cada uno de ellos tienen unas características determinadas y, por ende, la organización de estos será distinta en cada caso. A pesar de que cada evento requiere de elementos específicos, hay ciertas premisas que se comparten.

Protocolo y organización de eventos

La importancia que se le da actualmente a la imagen de marca han facilitado la acogida de esta profesión. El protocolo ha existido a lo largo de la historia en diversos ámbitos: para la realeza, para celebraciones religiosas o políticas, para eventos sociales o empresariales…

Según la Real Academia Española, el protocolo es «un conjunto de reglas establecidas por norma o por costumbre para ceremonias y actos oficiales o solemnes». 

Cada acontecimiento tiene su normativa consensuada, que tiene por objetivo definir una identidad corporativa e imagen de marca. El protocolo más exigente se suele aplicar a actos de la Corona y el Gobierno y sus órganos, como las Administraciones del Estado. Los códigos de celebraciones de menor índole también disponen de un código reglamentario que las regula. Si hablamos de una boda, hay un protocolo determinado que seguir para que las actividades del día transcurran correctamente.

Elementos protocolarios a tener en cuenta

Día, hora y lugar

El espacio donde se celebrará, el día y la hora son los primeros factores que debemos tener en cuenta. El lugar debe tener la capacidad para albergar a tantas personas como acudan. Por otra parte, se debe escoger un día donde, por probabilidad, pueda acudir la mayoría de invitados. La hora también tiene sus propias reglas protocolarias. El horario que se establece deberá seguirse de la forma más fiel posible para que las actividades se realicen correctamente.

La mesa

Si en el evento se lleva a cabo una comida o cena, la mesa es otro de los aspectos que debe cuidarse. El primer elemento a determinar es el lugar que ocupa cada persona. Referente a la disposición de la mesa, debemos tener en cuenta elementos como la decoración y el servicio. Por ejemplo, el protocolo determina que se debe servir primero al grupo de mayor importancia, seguido por el resto de anfitriones.

La vestimenta

En algunos eventos, también está presente un código de vestimenta. Dicho código debe especificarse en la invitación para que los asistentes cumplan con el cometido.

  • Vestuario de etiqueta: presente en cenas de gala, ceremonias de etiqueta, bodas, etc. Frac, chaqué y esmoquin para el hombre y vestido para la mujer. Actualmente, esta tendencia está cambiando, ya que hay mujeres que prefieren monos o pantalones largos elegantes.
  • Vestuario formal: ceremonias, reuniones de negocios, eventos sociales que no requieran etiqueta, etc. Lo más común son vestidos o conjuntos de cocktail para ellas y traje de camisa y pantalón para ellos.
  • Vestuario informal: se trata de ropa de día a día o momentos de ocio. La vestimenta es casual y contempla todo tipo de prendas y calzado.

Programa e infraestructura

En el programa de actos del evento se debe determinar las personalidades que intervendrán para tomar la palabra, así como el tiempo de intervención. Se recomienda que dicho tiempo sea igual para todos los ponentes y no se supere el tiempo establecido, dado que la atención del público se puede perder. Por otra parte, se debe realizar un inventario y un seguimiento de los elementos necesarios presentes en el acontecimiento. Esto nos ayudará a prevenir errores y hacer frente a posibles imprevistos. Los equipos de sonido, material informativo o presentaciones y discursos son algunos de los aspectos a tener en cuenta.

 

Finalmente, también se debe seguir un protocolo durante y después del evento. El anfitrión deberá recibir y despedir a los asistentes. Posteriormente, es recomendable enviar notas de agradecimiento o realizar una valoración de los resultados del evento.

Cómo mejorar la imagen corporativa de una empresa

Cómo mejorar la imagen corporativa de una empresa

La imagen corporativa refleja los valores y personalidad de una empresa. Es todo aquello que construimos para conectar con nuestro público objetivo y conseguir que nos elijan, entre otras opciones. Pero, ¿cómo podemos mejorarla? ¿qué beneficios aporta? ¡Sigue leyendo y te lo contamos! Y, si quieres ampliar tus conocimientos en este ámbito, puedes formarte con el Máster en Dirección de Comunicación Corporativa

¿Para que sirve la imagen corporativa?

¿Sabías que la marca Nike se han inspirado en el nombre de la diosa griega de la victoria Niké para crear su firma? Otras como Coca Cola tienen patentado el color rojo para que solo ellos pueden utilizarlo. Mientras que, Apple, por ejemplo, creó su logo en representación del conocimiento. Su creador tomó como referencia la imagen de Isaac Newton sentado bajo un árbol con una manzana sobre su cabeza. Todas estas marcas – entre muchas otras – son ejemplos de éxito en la creación de una imagen corporativa.

Conseguir un diseño auténtico con el que el consumidor se sienta identificado, es una de las claves para que lograr una estrategia corporativa exitosa. Definir qué somos, qué ofrecemos y a quién nos dirigimos es imprescindible para asegurar una buena reputación empresarial. Trabajar esta parte permite obtener varios beneficios a las marcas, como son los siguientes:

  • Aumenta el valor de los productos y servicios ofrecidos.
  • Se consigue que el público objetivo se sienta identificado con la filosofía de la empresa.
  • Ayuda a conectar a nivel emocional con el cliente para crear experiencias sensoriales.
  • Aporta seguridad y confianza al cliente, lo cual también contribuye a fortalecer la marca empresarial.

Cómo mejorar la imagen de marca

Determinar la personalidad y dotar a la marca de una imagen corporativa que la represente son las bases para construir su identidad. Sin embargo, la labor no termina aquí. La imagen de marca debe controlarse y supervisarse de forma continua, a la vez que es importante adaptarla a los tendencias del momento. De hecho, según los expertos en comunicación, al innovar la marca se consigue una posición más competitiva en el mercado. Para ello, conviene tener en cuenta los siguientes puntos:

1.- Análisis de puntos fuertes y débiles

Siempre se puede mejorar. Examinar las fortalezas y debilidades de la empresa es esencial para determinar si es necesario incorporar algún cambio. El análisis DAFO es una de las herramientas más útiles para controlar la viabilidad de la identidad corporativa. Si conocemos los riesgos y las debilidades, podremos buscar soluciones y nuevas oportunidades que mejoren la imagen del proyecto.

2.- Apostar por nuevos canales de difusión

La interacción con los usuarios es otro punto que puede reforzar la imagen de marca. En este sentido, hay que cuidar la comunicación de la firma en las diferentes redes sociales y elegir aquellos canales que sean más compatibles con la actividad de la compañía.

3.- Controlar la estrategia de comunicación

De alguna manera, la identidad corporativa es el resultado de los planes de comunicación que se elaboran en las empresas. Hay que prestar atención al público al que nos dirigimos y trabajar estrategias que ayuden a consolidar la relación con los clientes. Trabajar la presencia online y ganar un buen posicionamiento en buscadores son otros puntos que, actualmente, cobran especial relevancia.

4.- Trabajar la personalidad propia

Una vez creada la marca, es importante trabajar su identidad de forma continuada, pero siendo fiel a los valores que definen la compañía. La marca debe cumplir siempre con los estándares de uniformidad  en tipografía, logo, estilo, materiales y contenidos, entre otros factores que conforman la imagen corporativa.